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Lo más destacado

30.10.09

Las producciones cerámicas del alfar Vacceo de Coca (Segovia)



El descubrimiento y posterior excavación en 1989-1990 de un alfar de época vaccea para la fabricación de vasos cerámicos supuso la recuperación de un extenso catálogo de recipientes tanto para uso de mesa como de cocina y almacenaje. En este trabajo editado en Alemania se dan a conocer las características arquitectónicas del alfar y de los recipientes. Gracias al estudio meticuloso realizado, se ha podido fechar esta instalación alfarera a mediados del siglo III antes de Cristo. El texto aparece ilustrado con un mapa de localización del alfar, un plano y varias tablas de formas cerámicas así como de decoraciones.

Autor: Juan Francisco Blanco García
Revista Madrider Mitteilungen, nº 39, pp. 121-141.
Edita: Deutsches Archäologisches Institut Abteilung Madrid (Verlag Philipp von Zabern). Mainz am Rheim.
Año: 1998
ISBN: 3-8053-2388-3
Páginas: 21.
Formato: 25 x 19 cm.

28.10.09

El castillo de Casarrubios del Monte (III), comparativa de planta con el castillo de Coca

Parte I - Parte II - Parte III - Parte IV

Tenemos suficientes datos como para dejar aclarada la autoría de ambas construcciones, aunque la historia que acompaña a cada castillo es muy diferente y en este análisis sólo estamos tratando el aspecto constructivo de manera muy somera. El castillo de Coca posee barrera perimetral con foso, el de Casarrubios a priori parece ser que no lo tiene (recordemos que es una construcción inacabada), ahora nos queda por saber al menos cómo es la planta de cada uno de ellos y la superficie que ocupan. De forma aproximada y gracias a las herramientas que encontramos a nuestra disposición en la red, podemos llegar a saber algo de todo eso.


La medición en ambos casos la he realizado utilizando los instrumentos que ofrece la página web del visor SigPac, si bien los resultados son inexactos pero nos dan una ligera idea de ello.
La planta del castillo de Coca ha tomado como forma un cuadrilátero imperfecto debido a que se construyó aprovechando el trazado de la vieja muralla medieval de la Villa, siendo la de Casarrubios más regular.

La superficie aproximada de plantas obtenida con la misma escala son las siguientes:
Castillo de Coca, unos 1.895 m2.
Castillo de Casarrubios, unos 1.190 m2

Obsérvese que la superficie en planta de las torres esquineras de Coca es mayor que las de Casarrubios. La torre del homenaje en ambos castillos muestra visualmente una superficie en planta muy similar.
Por último, para terminar, mirad atentamente la ortofoto del castillo de Casarrubios, en su lado oeste junto a la torre esquinera se vislumbra una forma en el terreno…

Enlace: Visor SigPac

26.10.09

El castillo de Casarrubios del Monte (II), similitudes con el castillo de Coca

Parte I - Parte II - Parte III - Parte IV

Vista actual del castillo, en una primera fase de la restauración

Ambos son ejemplares tardíos pues están construidos al final de la edad media, en su estructura militar muestran una clarísima influencia mudéjar, estando además englobados en esa clase de castillo señorial muy característico de la época. Las semejanzas con el nuestro, las encontramos por ejemplo, en la forma de los cubos, pues tiene tres torres esquineras con plantas poligonales de ocho lados (Los de Coca comienzan en su base con forma circular y alamborada), la torre del homenaje es un gigantesco cubo de planta cuadrada con gruesos muros, en cuyas esquinas arrancan los cilindros que a partir de los dos metros empiezan siendo octogonales hasta la altura máxima actual, en el interior de cada una de las torres poligonales, en la primera planta, se hallan salas con bóvedas casamatas de casquete esférico tabicadas, viéndose en las esquinas de dichas salas, galerías de tiro rematadas con las correspondientes troneras de cruz y orbe.
A la altura en la que se supone podría ir el camino de ronda, por dichas torres poligonales podemos divisar los arranques de las garitas en piedra granítica que nunca se llegaron a construir; de haberse realizado serían de forma muy semejante a las de las torres esquineras del castillo caucense, desconociéndose en este caso la altura y el remate final de las mismas, (en los primeros trabajos de restauración se ha reconstruido una de las tres torres, aunque sólo se ha podido levantar desde el inicio de los arranques hasta el nivel del adarve). En los lienzos carentes de parapetos, que lógicamente deberían estar almenados, hallamos en sus partes intermedias lo que parecen ser los arranques de otras cuatro pequeñas torres escaraguaitas, bajo éstas se encuentran sus correspondientes vanos.


Lo que llama realmente la atención es la puerta de entrada al núcleo de la fortaleza, aquí las semejanzas son muy notables; los dos tienen un arco ojival en el interior del alfiz (El de aquí con abocinamiento hacia el exterior), aunque el de la puerta de entrada en ambos casos son diferentes pues el de Coca es del tipo carpanel, véanse a los lados de dicha puerta bajo la imposta, justo donde arrancan los arcos, una ménsula de dos molduras en el de Casarrubios y tres en el de Coca, el Casarrubiero posee los tres escudos de armas de los dueños del castillo y no se observa otro tipo de decoración como el esgrafiado que presenta la entrada de nuestro monumento, el cual tiene además una hornacina que tiempo atrás debía estar ocupada por un escudo. El presupuesto para la construcción del recinto aunque muy elevado, no debía ser tan suntuoso y casi ilimitado como el de Coca, que permitió una decoración mucho más regia (azulejería y patio renacentista), aquí habría que matizar este último punto, ya que al ser una construcción inacabada quizás debiéramos pensar que también podría haber recibido una decoración más rica como la que manifiesta el de aquí.


Al detalle, uno de los arranques de garitas de este castillo y dos torres esquineras; en primer plano, apuntalada provisionalmente esperando ser reconstruida, al fondo la torre restaurada.

No podemos profundizar en otros detalles debido a que se están realizando obras de consolidación y restauración financiadas por el consistorio y la Junta de comunidades de Castilla la Mancha, además de diversos estudios en trabajos arqueológicos, estando por tanto a la espera de que se hagan públicos los resultados más adelante.

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24.10.09

El castillo de Casarrubios del Monte (I), conociendo algo de su historia

Parte I - Parte II -Parte III - Parte IV

Hoy toca viajar fuera de Coca, y en esta ocasión nos tenemos que trasladar a la provincia de Toledo, concretamente a Casarrubios del Monte. Allí encontramos un castillo que deberíamos calificar de forma coloquial como el “hermano menor” del Castillo de Coca, siendo por lo tanto ambos castillos coetáneos creados por del mismo “padre”.


La fotografía que acompaño de entrada puede que desconcierte a algunos de vosotros al observarse el estado de ruina en el que se halla. Vayamos por partes. Fue mandado construir por el Adelantado de Murcia don Juan Chacón, hijo de los entonces Señores de Casarrubios, don Gonzalo Chacón y doña Clara Alvarnáez. Años atrás, los Reyes Católicos habían prohibido la construcción de fortalezas con el fin de evitar las luchas nobiliarias, muy comunes en esa época, ya que además, era moda en Castilla la construcción de fortalezas y el amurallado de las ciudades, pero a pesar de todo esto, don Juan pidió a su padre que solicitara de los Reyes licencia para llevar a cabo su edificación.
De esta forma arrancó la construcción en el último cuarto del siglo XV, hacia el año 1496. Es de estilo mudéjar, todo él de ladrillo y mortero de cal al igual que el nuestro, hay que tener en cuenta además que es el único ejemplar de la provincia de Toledo de estas características. Tiene la planta rectangular con cuatro torres esquineras, siendo la del homenaje la más alta y con un grosor en sus muros muy considerable.
Don Juan Chacón, que fue el promotor de dicha obra, dio directrices a Francisco Mexía para su trazado, la dirección se la encargó al alarife Alí Caro, que en ese tiempo se encontraba concluyendo el castillo de Coca. El fallecimiento prematuro del Adelantado en 1507 y la situación familiar, provocaron la paralización de las obras mucho antes de llegar a su culminación. Se desconoce si llegó a construirse el adarve o el estado actual es debido a los intentos de demoliciones posteriores al ser considerado cantera de ladrillos para diversas construcciones.
Tuvo como propietarios importantes personajes de la historia de Castilla pasando finalmente al Conde de Montijo y a la Casa de Alba que lo vendió a un vecino en 1899. En los últimos años se ha encontrado abandonado en estado ruinoso, siendo utilizado como almacén agrícola.

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23.10.09

Vista de un detalle, hacia 1884



Este es un pequeño fragmento de una fotografía tomada en 1884 por Martínez y Cª; en él se reconocen perfectamente las siluetas del Castillo y la iglesia de Sta. María la Mayor, lo verdaderamente singular en este caso, es el lugar donde fue tomada, si nos situamos actualmente en el mismo sitio, no se les puede divisar, ¿o quizás sí?.

22.10.09

El horno de Murciego (III)

Parte I - Parte II - Parte III



Aquí muestro el pequeño esbozo que os he realizado para entender un poco mejor su funcionamiento. Es el cuarto y último horno fabricado para cocer sus cacharros de barro desde que se establece la familia Murciego en Coca, allá por 1907.



En la fotografía de la izquierda, Gabriel Murciego nos descubre la forma de distribuir mejor el calor que asciende por cada uno de los orificios que comunican ambas cámaras (de combustión y cocción, respectivamente). Utiliza un par de tejas del tipo árabe colocándolas de forma opuesta entre sí con un ángulo de unos 30 grados, y sobre éstas un tubo; entendemos que se expandirá el calor en ambos lados hacia los primeros cacharros colocados a nivel del piso, el tubo distribuye hacia arriba las restantes calorías. Como os expuse en la entrada anterior, al principio se colocan las piezas más grandes, puesto que van a recibir el calor más intenso, a medida que se asciende en su colocación se han insertando otras de menor tamaño, rellenando finalmente los huecos con las más pequeñas, aprovechando al máximo la capacidad del horno. En la parte superior del horno se hallan los tiros, que regulan a medida la combustión que se produce durante la cochura.
La fotografía en blanco y negro de la derecha está realizada a mediados de los 80, y en ella podemos ver a Luis Murciego rellenando la cámara de cocción por el único acceso que tiene ubicado en un lateral, el cual se debe de tapar por completo antes de encender el fuego. Los elementos utilizados para la combustión son muy abundantes en esta zona, pues el pinar los surte de toda clase de residuos orgánicos de origen vegetal (leña, piñotes, retama, hojarasca, etc...).
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21.10.09

El castillo y el atardecer



El sol se pierde perezosamente tras la línea del horizonte, mientras el Castillo recorta sus merlones y almenas contra las preciosas y fugaces luces del atardecer, proporcionando al paseante el placer de disfrutar del encanto de hermosas imágenes como estas que os acompaño.



Maribel Egido Carrasco

20.10.09

Vista de un detalle, hacia 1962



Antes de pinchar sobre la imagen deberíais intentar adivinar de que construcción se trata, y luego averiguar si habéis acertado.


18.10.09

Castillos y Fortalezas, Castilla y León



Fernando Cobos Guerra. Arquitecto, especialista en urbanismo y restauración de monumentos. Vinculado desde principios de los años ochenta a los equipos de estudio de la Asociación Española de Amigos de los Castillos. Su actividad profesional y científica ha estado ligada al estudio de la fortificación y el urbanismo medieval. Ha realizado trabajos de documentación y diagnóstico de más de un centenar de monumentos y fortificaciones. Actualmente es responsable de las obras de consolidación y de la redacción de los Planes Directores de Restauración de los Castillos de Ponferrada y de La Mota en Medina del Campo. Es coautor de publicaciones de carácter general sobre fortificaciones y de estudios monográficos sobre fortificación y urbanismo medieval.
José Javier de Castro Fernández. Economista, Subinspector de Tributos del Ministerio de Economía y Hacienda. También vinculado a principios de los años ochenta a los equipos de estudio de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, se especializó en historia medieval, paleografía y heráldica. Actualmente es asesor y codirector científico en numerosos trabajos de documentación y restauración de monumentos. Ha investigado en archivos de diferentes países de Europa. Ha publicado diversos estudios monográficos sobre fortificaciones y urbanismo medial.

Autores: FERNANDO COBOS GUERRA, JOSE JAVIER DE CASTRO FERNÁNDEZ.
Editorial: EDICIONES LEONESAS
ISBN: 978-84-8012-186-6
Año: 1998
Nº Edición: 1
Encuadernación: En tapa dura
Idioma: Castellano
Perteneciente a la colección: BIBLIOTECA CASTILLA Y LEÓN

Enlace a un texto que nos sirve de introducción para este magnífico trabajo, por Vicente Salvatierra Cuenca:



17.10.09

Revista Geográfica Española

El título es Revista Geográfica Española, es el número 25 y está editado en 1950. Las fotografías son de V. Salas y los textos de Ángel Dotor, académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Consta de 80 páginas con láminas en blanco y negro. La cubierta esta dibujada por Roberto Domingo. Su precio era de 25 pesetas.

Entre varios hechos memorables acaecidos en este castillo, resulta curioso el del asalto por sorpresa que el Marqués de Cenete intentó en la noche del 30 de Marzo de 1507 para liberar a la que era su prometida y fogosa enamorada doña María de Fonseca, allí secuestrada por su tío don Antonio, cuyo plan falló y a punto estuvo de costarle la vida al intrépido marqués.

16.10.09

Vista desde San Nicolás en 1969


Fotografía de Carlos Barragán

14.10.09

Alfarero de Coca, por Ricardo Renedo



Óleo cuyas medidas son de 50 x 70 cm, en él reconocemos al alfarero Gabriel Murciego; está realizado por Ricardo Renedo, un artista que logra transmitir en sus obras la quietud del tiempo, la serenidad, reviviendo nuestros viejos recuerdos, con un estilo único, muy personal e inconfundible. Abajo os dejo el enlace a su Web, para que lo conozcáis vosotros mismos.

13.10.09

La luz de octubre



Otra vez estamos inmersos en este mes que es, a mi juicio, uno de los más hermosos del año, sobre todo para los que, como nosotros en Coca, tenemos la suerte de poder vivir tan cercanamente la Naturaleza.
Perderse por las preciosas riberas de nuestros ríos nos permite asistir al espectacular cambio de color en árboles y arbustos y gozar de todos los matices con que, lo que yo llamo “los pinceles de Octubre”, se complacen en decorar el paisaje.
Es cierto que este año la lluvia, que tan escasamente nos ha visitado, no ha contribuido mucho a realzar los colores de la vegetación, dándole ese aspecto de “recién lavado” y ese olor a frescor tan grato, pero a pesar de ello, el esplendor del otoño ya se va adueñando de nuestro entorno ofreciéndonos hermosísimas imágenes por montes y riberas, que la cámara capta y recoge apresando toda la belleza del otoño.



El vientecillo va arrancando las hojas de los árboles, haciéndolas caer sobre el suelo, matizándolo de amarillos y ocres, o arrastrándolas hasta el río, donde navegan lenta y melancólicamente, en dirección a un destino alejado del lugar donde comenzaron su ciclo vital.
La luz dorada de Octubre, el sol de otoño suave como una caricia, la plácida serenidad que acompaña la otoñada en la espléndida Naturaleza que nos rodea, ha llegado a nosotros un año más para que podamos disfrutarlo.

Maribel Egido Carrasco

9.10.09

Temporada de Setas y de Hongos



Aún no sabemos a ciencia cierta qué tal se dará este año la recolección de los ejemplares que os muestro en sendas fotografías, pues las precipitaciones desde el mes de agosto hasta ahora han resultado ser escasas y a destiempo. Escarbando la tierra del pinar, tenemos una capa de unos 10 cm humedecida, de ahí para abajo se encuentra completamente seca. Hay que recordar una norma básica para el caso que nos ocupa, y es que el desconocimiento que podemos tener de ellas puede resultar peligroso, así que, recoged las especies que conozcáis perfectamente y dejad las restantes intactas, para que puedan cumplir su función en la naturaleza.

Camaleón Azul -- Seta de Cardo -- Níscalo

Después de recolectarlas y cocinarlas a vuestro gusto... buen provecho.

8.10.09

El Pinar Nuevo (Pinar del Rey)

A últimos del mes de junio de 1999 los vecinos de la comunidad de Villa y Tierra de Coca sufrieron un gran descalabro en sus montes, se quemó, como es sabido, gran parte del Pinar Nuevo o de los Hidalgos, con ello ardía algo de su historia.



A finales del siglo XIV había en la Comunidad de Villa y Tierra de Coca, constituida una junta de caballeros de hijosdalgo. A dicha sociedad le fue concedido por el rey Juan I el Pinar Nuevo situado en término de la villa de Coca. Dicha concesión la hizo por los servicios que estos caballeros habían prestado al monarca durante su reinado. Posiblemente la donación la hiciera entre los meses de septiembre y octubre de 1381, periodo en el que el rey Juan I estuvo residiendo en esta villa y despachando asuntos referentes a su servicio. Posteriormente la cesión fue confirmada por la reina doña María, esposa de Juan II, por una cédula expedida en Guadalajara en 1437. Y desde esa época lo tuvieron como suyo, aprovechándolo sin contradicción ni obstáculo, hasta 1789 en que los hijosdalgo lo cedieron al rey Carlos IV para surtir de combustible a la real fábrica de cristales que se pensaba establecer en Coca y que se estableció definitivamente en 1807, y que extinguida ésta, durante la invasión napoleónica, se devolvió a sus antiguos dueños por Real Orden de dos de mayo de 1825. Posteriormente pasó a manos particulares.

Precisamente durante la guerra de la independencia, un 28 de diciembre de 1808, tuvo lugar en sus inmediaciones, "El Despeñadero", el primer acto de rebelión de las gentes de esta villa contra los soldados de Napoleón.
El resultado de esta refriega fue la muerte de tres valientes piñeros de Nava, que estaban faenando en dicho pinar, que se había unido a los de Coca. La peor época para este pinar y para todos los de la comunidad de Coca fue precisamente cuando la invasión napoleónica.
Durante la instancia en que los soldados de Napoleón en Nava, Coca y Villeguillo, fueron arrasados casi todos por las tropas enemigas para no ser sorprendidas por las partidas de guerrilleros del Empecinado, que merodeaba estas tierras.
El pinar nuevo fue quemado en su totalidad por las tropas imperiales, según se desprende del informe realizado, en 1816, por el corregidor de Coca, don Simón Pérez.


Para terminar diremos que por este pinar pasa la Cañada Real Leonesa Oriental y que aún existen mojones de piedra. De hecho, sería realmente importante que se restaurasen y recolocaran algunos.
Entre 1806 y 1809 se compraron 30 piedras a las canteras de Íscar para los hitos o mojones del pinar del rey (Así se le conocía en aquella época). Tuvieron un coste de 65 reales cada una. Actualmente están localizadas al menos 13, como la que veis en la fotografía.



Felipe Rodríguez Martínez, Cronista Oficial de Coca y su tierra

7.10.09

Vuestra colaboración

Y van dos años... durante estos días se cumple el segundo aniversario desde que comenzó nuestra aventura, que cada día tiene más y mejores seguidores. Aunque, me vais a permitir que en esta ocasión ceda el protagonismo a los que han aportado su granito de arena para hacer mucho más grande esta bitácora.
En el correo tengo pendientes algunas cosas y fotografías que me habéis ido enviando desde hace mucho tiempo, paciencia, que cuando llegue el momento oportuno, saldrán a la luz; con eso digo que no me olvido de nadie.



Víctor Manuel Cabañero.
Juan Francisco Blanco.
El Arboreto, Eugenio Bezares
Araceli González.
De primera mano
Maribel Egido.
Anuncio del Opel Calibra grabado en Coca
Vídeo de Juan Carlos Nuevo.
La tortuga gigante de Coca - Villeguillo
Enviado por Luis Antonio Galán de Frutos.
Fotografía del Bar "El Arco" de los años sesenta
Piffa.
Vista Aérea del Castillo
miembros de la de la base heliotransportada de Coca.
La puerta de la Villa desde lo Alto
Marcos Sanz Rubio.
Fotografía de la nieve y el castillo
de María Manzanares.
Fotografía de la Cuesta del Mercado desde el lado oeste
de Javier Rubio.
La Resinación: parte I, parte II, parte III, parte IV y parte V.
Jose Luis Aceves Galindo.
Exposición del Archivo Histórico Municipal: parte I y parte II
Felipe Rodríguez.
El secdleto de la tlompeta
Enlace enviado por Oscar López.
Tyto alba, (Lechuza común)
Fotografía enviada por Roberto Villacorta
Jardines de Coca, así fue el principio
Fotografía enviada por Luis Cabrero

Castillo de Coca, hacia 1873
Enviada por Cristina García Oviedo

La fuente de la plaza Mayor
Fotografía enviada por Samuel Garrido

Mil gracias, vuestras aportaciones enriquecen aún más este trabajo.

5.10.09

El horno de Murciego (II), Descripción y uso

Parte I - Parte II - Parte III

Es un horno de planta redonda, con caldeo directo de llama ascendente que se encuentra dividido en dos cámaras, la primera a nivel del suelo, denominada de fuego o combustión y encima de ésta la de cocción; se empleaba para cocer manufactura basta (ladrillos, tejas, macetas, cántaros, tubos, etc.). Los objetos cocidos son sometidos a llama directa, por lo que no es aconsejable la utilización de piezas barnizadas, además, este tipo de horno implica un problema añadido, pues no se obtiene un caldeo homogéneo; las piezas más grandes cuyo espesor es mayor son colocadas en la parte inferior de la cámara de cocción, terminándose de rellenar con las más pequeñas unas sobre otras hasta completar todo el espacio.



También es llamado de caldeo periódico, ya que se calienta en cada cochura o cocción, que solía durar unas 9 horas, durante todo ese tiempo había que alimentar el fuego de forma continua. La temperatura máxima que podía alcanzar el horno durante la cocción era de unos 900º C., posteriormente se dejaba enfriar dos días para poder retirar las piezas cocidas y colocar las siguientes. Los hermanos Murciego, solían llenar la cámara de cocción en su totalidad una vez al mes durante el verano y el resto del año cada dos meses. En teoría, la capacidad máxima es de unos 3000 cacharros, siempre que todos ellos sean pequeños. La actividad completa (colocación de las piezas y cocción) les llevaba un día entero. En una próxima entrada, os dejaré los esquemas que facilitarán aún más su comprensión completando la serie dedicada al horno de Murciego.

4.10.09

Vista actual de la Villa de Coca, al completo


Foto realizada por los miembros de la base heliotransportada de Coca.

2.10.09

Julio y Romualda



Una conocida peña de Coca hizo en su día un regalo a la persona que veis en la fotografía. Era una pequeña marrana negra que tan sólo pesaba 5 kilos, el mismo la crió en el corral de la primigenia peña Castilla; adoptada y tratada como si de una animal de compañía se tratase, llegó a comportarse igual que un cánido, pues obedecía y seguía las órdenes de su dueño. Largos paseos por la ribera de las Hontanillas, momentos tan agradables y divertidos como el que os muestra la fotografía se sucedieron durante los siguientes 20 meses. Desgraciadamente, el dueño del animal sufrió un aparatoso accidente laboral, perdiendo las cuatro falanges de la mano derecha, justo la que aparece en la fotografía acariciando su lomo, Romualda sufrió el destino que muchos de vosotros podéis imaginar. El sacrificio era inevitable, tal era el cariño que le tenía, que no fue capaz de comerse ni un sólo bocado de los embutidos que hicieron con ella, que además había llegado a alcanzar 230 kilos. Julio Niño Catalina, aceptó de buen grado la inclusión de esta historia para que la conocieseis todos vosotros. La fotografía fue realizada en 2001.

1.10.09

Alumnos de la primera promoción en el vivero



Provistos de sus correspondientes herramientas, grupo de alumnos de la primera promoción de la Escuela de Capataces Forestales realizando trabajos en el vivero, junto al puente chico. Fotografía de 1959.