El botijo

Recuerdo que de pequeño, acompañé a mi padre en varias ocasiones para ir a comprar un botijo en el alfar de Murciego. Queríamos tener agua fresca en verano fuera de casa, bien sea para el corral o el trabajo al aire libre, porque ya sabéis que el verano castellano es muy caluroso. Llenábamos el recipiente de agua que provenía generalmente del grifo, lo dejábamos reposar a la sombra, y al cabo de un tiempo cuando volvíamos para echar un trago de su agua ésta se encontraba a una temperatura bastante inferior a la que tenía en un principio… qué buena estaba que salía tan fresquita.


botijo fabricado por Murciego

Observaba desde la ignorancia de mi niñez que al tiempo que refrescaba el agua, tenía algún tipo de fuga porque siempre resudaba, y pensaba equivocadamente que el botijo de Murciego estaba mal cocido.

Definición que da la R.A.E.: Vasija de barro poroso, que se usa para refrescar el agua. Es de vientre abultado, con asa en la parte superior, a uno de los lados boca proporcionada para echar el agua, y al opuesto un pitón para beber.

Resalto lo de barro poroso porque precisamente es ahí donde radica la peculiaridad de que nos refresca el agua. El efecto botijo es un enlace que os pongo para que entendáis sobre todo los más jóvenes la función principal de un botijo, que no es sólo almacenar agua en su interior para luego beberla, sino que además la deja más fresca, gracias a la refrigeración por evaporación.

220110


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