La demanda para la Escuela de Forestales de Coca se ha triplicado en diez años

Junto a los centros de formación de capataces del sector de Almazán (Soria) y Almázcara (León) es el único que oferta los dos ciclos de forestales en Castilla y León. Uno de los grandes atractivos de la Escuela caucense es que se ubica en el castillo mudéjar de la villa segoviana y dispone además de un internado de 60 plazas.


La Escuela de Capataces Forestales de Coca, en funcionamiento desde el año 1958, es uno de los centros del sector de referencia nacional, que en los últimos años ha visto incrementada la demanda de plazas de formación, para un mercado cada vez más abierto al exterior, y con buenas perspectivas de futuro con el auge del sector resinero. Las cifras facilitadas por la Escuela reflejan que desde el año 2000 la demanda para estudiar en el centro de Coca se ha triplicado. Mientras que en torno a ese año el número de solicitudes fue justo para cubrir las plazas ofertadas, que se han incrementado en los siguientes cursos, en el mes de junio de este año se han presentado 120 solicitudes para un total de 38 plazas.

La Escuela de Coca cuenta con dos viveros, en el que los alumnos realizan sus prácticas de producción de plantas y agrotecnologías, entre otras materias./ El Adelantado

La Escuela de Capataces Forestales de Coca, dependiente de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, imparte dos ciclos de formación forestal: técnico en aprovechamiento y conservación del medio natural y técnico superior en gestión forestal y del medio natural. Junto a los centros de Almazán (Soria) y Almázcara (León) es el único que imparte los dos ciclos forestales en la Comunidad.
Los dos ciclos de formación que se ofrecen en Coca son de dos años de duración cada uno. La Escuela cuenta con cuatro cursos de 24 alumnos, con un número de estudiantes constantes por año que ronda el centenar. En este sentido, el director de la Escuela, Carlos Mendiguchia, afirma que “nosotros tenemos una gran demanda, de forma que suele haber cuatro veces más de solicitudes en los dos periodos de admisión, de junio y septiembre, que plazas ofertadas. El mundo forestal, a pesar de no haber gran demanda de trabajo actualmente, es muy atractivo para la gente joven, por desarrollarse al aire libre y en la naturaleza, entre otras cuestiones”.
Sin duda, otro de los grandes atractivos de la Escuela de Coca es su ubicación, dentro de un mar de pinares, en el Castillo mudéjar de Coca, Monumento Histórico Nacional desde el año 1928. El centro dispone además de internado, con más de 60 plazas, que sirve de apoyo a las actividades docentes.
Además de las clases teóricas que se imparten en la propia Escuela, son numerosas las actividades prácticas que realizan los alumnos, como: resinación en pinares, alimentación de especies necrófagas, exposición de setas, y visitas a los parques naturales y viveros de la Comunidad.

La noticia viene ampliada en la versión de papel

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