Cupressus sempervirens L. (Ciprés común)

También conocido como Ciprés piramidal o de los cementerios, pertenece al género Cupressus. Se trata de una conífera cuya altura de crecimiento máximo ronda los 30 metros, su aspecto es fácilmente reconocible por la forma estrecha y lanceolada. Los brotes tienen hojas muy pequeñas, con escamas muy pegadas al brote, estando dispuestas por todos los lados de las ramas redondas o casi cuadradas. En el mismo árbol hay flores masculinas y femeninas, delgadas y aplanadas de punta obtusa de color verde oscuro. El crecimiento es rápido durante los primeros años, para luego hacerlo más lentamente, llegando a vivir 500 años. Es utilizado comúnmente como cortavientos , plantándose en grupos, como pies aislados formando setos y pantallas protectoras.

Simbolismo:
El ciprés fue muy cultivado y difundido en el mundo grecorromano, siendo uno de los elementos característicos del paisaje y del jardín mediterráneo. En la época prehelénica, fue un árbol simbólico religioso al que más tarde se relacionó con cultos del mundo subterráneo. Por este motivo fue plantado a menudo junto a los sepulcros, y además, con la supuesta virtud de repeler hechizos malignos.


Usos medicinales:
La resina favorece la maduración de uñeros y es utilizada como medicamento en heridas de lenta cicatrización, la decocción de la madera para baños de pies y evita la transpiración maloliente. Las piñas se utilizaban en ungüentos para prevenir el aborto, curando la debilidad del útero, vientre y riñones, gracias a su alto contenido en tamino. También son vasoconstrictoras, eficaz en afecciones del sistema nervioso, varices, trastornos de la menopausia, tratamiento de hemorroides, etc. La esencia de ciprés en vahos es adecuada para el tratamiento de toses y las hojas cocidas son utilizadas como tisanas.


Política de Cookies   -   © Descubre Coca 2017